LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA, la forma de fabricar para que los productos no duren

 EUROPA- Mandamos los desperdicios electrónicos a África
EUROPA- Mandamos los desperdicios electrónicos a África

28/1/17. EUROPA- Mandamos los desperdicios electrónicos a África, y los electrodomésticos inservibles se exportan como bienes usados cuando en realidad es chatarra con alto costo de reciclaje. Los gobiernos cómplices de la acción claramente contaminante y en posición de desventaja de pueblos.

Un reportaje para meditar

Suecia y su gobierno dictan leyes tratando de atajar el problema para el mundo del consumo desproporcionado

No podemos consumir como si los recursos naturales fueran infinitos, pero lo hacemos. Por eso el Gobierno sueco ultima una ley para reducir los impuestos en las reparaciones de todo tipo de productos para combatir la obsolescencia programada. Entre ellos bicicletas, electrodomésticos, ropa y calzado, que pasarían de computar un 25% de IVA al 12%. La medida, que ya ha llegado al Parlamento sueco, incluye también la posibilidad de recuperar en la declaración de IRPF parte de la mano de obra pagada en las reparaciones de algunos productos tales como los electrodomésticos.

Además de impulsar al sector de reparaciones y ayudar a parar el consumismo exacerbado de las últimas décadas, esta medida ayudará a reducir el impacto medioambiental de la fabricación de bienes, contaminar menos y rebajar el crecimiento imparable de los vertidos de basura industrial. El reto sueco se entiende mejor si tenemos en cuenta que lo protagoniza un biólogo, Per Bolund, actualmente adjunto al Ministro de Hacienda sueco.

La ‘obsolescencia programada’ no es otra cosa que programar el ciclo de vida de productos para que duren un tiempo determinado y su reparación sea tan difícil o cara que pierde sentido. Esta ‘caducidad’ temprana es parte ya de nuestro actual sistema económico. El culmen ha venido con el boom de la electrónica y en particular de la telefonía móvil: los terminales tienen de vida 20 meses y, al cabo de ese tiempo, los tiramos y compramos otro.

En los 1970 un grupo de investigadores lanzó la primera alerta sobre lo que podría ser un pacto entre los fabricantes para que todo tipo de artículos tuvieran una vida útil acotada. La lógica era que esto estimularía el consumo y la actividad económica y las fábricas mantendrían una cadencia de trabajo constante.

La sustitución de aparatos sin miramientos deriva en un abuso indiscriminado de las materias primas con las que se elaboran esos productos. Materias primas que son vitales para nuestro día a día, que no se regeneran el ritmo que las consumimos y que ni se reciclan ni se eliminan fácilmente.

[También de interés: El secretísimo plan de Tesla para España]

De acuerdo con los datos de la fundación para la innovación sostenible FENISS, el volumen de basura electrónica alcanzará la escalofriante cifra de 65,4 millones de toneladas anuales a escala mundial este año. Además, elementos como el plástico, el polietileno, el vidrio, etc. vertidos a la naturaleza tardan en degradarse alrededor de unos 1.000 años y algunos como el plomo o el mercurio provocan además graves problemas para la salud. En FENISS estiman que más del 80% de los residuos electrónicos que nadie quiere llegan a países del mal llamado Tercer Mundo, donde acaban abandonados.

Seguramente los incentivos de Suecia a la reparación de cualquier artículo frente a su sustitución por uno nuevo no van a tener un impacto demasiado negativo en las finanzas del país, ya que con ello el Estado dejará de ingresar apenas unos 48 millones de euros. Pero se espera que este gesto contribuya a crear hábitos de consumo más racionales entre los ciudadanos, mentalizarnos de que los recursos naturales son limitados y colaborar en una causa razonable.

El otro logro sueco es el de la imagen. Desde que se hablara por primera vez de esta posibilidad hace unos meses, Suecia ha ascendido varios escalones en el ránking de compromiso con el medio ambiente. Ahora habrá que ver a quién se beneficia de la medida y cómo reaccionan los consumidores.

COMO HACEN DINERO LAS ELÉCTRICAS CON EL APOYO DE LOS POLÍTICOS

Sabido es, que los consejos de administración de las empresas eléctricas,Yotras empresas y multinacionales, están llenas de directivos y altos cargos provenientes de la política, ex Ministros, ex Presidentes de gobierno, altos cargos políticos etc., etc., etc., primero nos roban con su cargo y después nos siguen saqueando desde sus puestos de privilegio, y asi las empresas roban a los ciudadanos.

El timo que esconden las tarifas planas de gas y electicidad

 

En 2012, 48 de los 487 puestos de los consejos de administración del IBEX 35 (el 9,8% del total) estaban ocupados por personas que tuvieron o tienen cargos electos. Estas empresas representan el 14,5% del valor del Ibex, frente al 10,9% de 2009. De los 48, 18 puestos son ocupados por miembros del PSOE, con un poder equivalente al 4,35% del valor del Ibex. El PP tiene 11 consejeros de su órbita, y sus empresas controlan el 4,31% del Ibex. [3]

 

Las continuas subidas en el precio del gas y la electricidad, con los consiguientes sustos en las facturas, han hecho que las compañías apuesten por las denominadas tarifas planas. Pero al contrario de lo que ocurre con Internet o con telefonía, en el campo de la energía estas ofertas no equivalen ni mucho menos a la barra libre de estos dos caros y necesarios productos.

“Acaba con los altibajos en tus facturas de luz y de gas. Paga la misma cuota cada mes con las Tarifas Planas de Luz y de Gas”, se puede leer en la web de Gas Natural. Con esa frase, muchos podrían pensar que al contratar dicho servicio se están garantizando pagar una cuota fija todos los meses, sea cual sea el consumo. Pero nada más lejos de la realidad, como vamos a poder ver a continuación. 

 

 

Personas que han ocupado cargos en la empresa en algún momento. Y pertenecen o han perteneció al consejo de administración de Red Eléctrica del Estado

 

     

Carmen Becerril

 

Partido Popular

José Folgado

 

Partido Popular

María Ángeles Amador Millán

 

Partido Socialista Obrero Español

Miguel Boyer

 

Partido Socialista Obrero Español

Ángeles Amador Millán

 

Partido Socialista Obrero Español

 

     

                      IBERDROLA

 

Ignacio López del Hierro

Marido de María Dolores de Cospedal

 

José Luis Olivas Martínez

Ex-Presidente de la Generalitat Valenciana.

Partido Popular

Ángel Acebes

Ex-Ministro de Administraciones Públicas de España (1999-2000), ex-Ministro de Justicia de España (2000-2002), ex-Ministro del Interior de España (2002-2004) de los Gobiernos de Aznar.

Partido Popular

           

 

 ESTO SIN CONTAR A OTROS 400 CARGOS ENTRE LOS QUE ESTAN PRESIDENTES DE GOBIERNO Y HASTA MIEMBROS DE LA CASA REAL, DIPUTADOS Y SENADORES

 

 

 Una vez que accedemos a las famosas tarifas planas, éstas están dispuestas de la misma manera que las de los teléfonos móviles: existe un abanico de cinco tipos que va desde ‘micro’ hasta ‘extra’, tanto en luz como en gas. Cada una de ellas tiene un precio diferente. Así, la micro de luz cuesta 30 euros al mes; la mini, 41 euros al mes; la media, 56 euros al mes; la maxi, 75 euros al mes; y por último, la extra, que cuesta 94 euros al mes. El IVA no está incluido en ninguno de los precios.

Los precios del gas son más económicos. La micro cuesta 17 euros al mes; la mini, 34 euros al mes; la media, 52 euros al mes; la maxi, 68 euros al mes; y la extra, que cuesta 92 euros al mes. Como ocurre con la luz, el IVA no está incluido.

Los precios pueden parecer más o menos atractivos, dependiendo de las necesidades de cada uno en su casa, pero la ‘sorpresa’ llega, como siempre en estos casos, cuando leemos la letra pequeña.

 

 

 

Siempre vas a pagar más
Es ahí cuando descubrimos que cada una de las tarifas incluye un límite de consumo. Y además, si se sobrepasa ese límite, tendremos que pagar la diferencia. Los límites en la tarifa de la luz son los siguientes: Micro: 30€/mes hasta 1.500kWh/año; Mini: 41€/mes hasta 2.500kWh/año; Media: 56€/mes hasta 4.000kWh/año; Maxi: 75€/mes hasta 5.500kWh/año; Extra: 94€/mes hasta 7.000kWh/año.

Además, los precios no son fijos, se irán ajustando trimestralmente. Es decir, que podemos empezar pagando 30 euros al mes (sin IVA), pero si el precio de la luz sube, nosotros también tendremos que pagar más. Como señala Gas Natural en las condiciones “El importe de la tarifa plana únicamente incluye el término fijo y el término variable, para el gas, y el término de potencia y el término de energía, para la luz. Precios vigentes para contrataciones realizadas antes del 25/01/2015. Dichos precios se actualizarán trimestralmente y serán de aplicación, aquellos vigentes en el momento de la activación del contrato”.

Como decíamos, si consumimos más de lo estipulado en la tarifa plana, lo tendremos que pagar:  “En caso de que el Cliente rebase el consumo anual máximo para la tarifa plana contratada se le aplicará el pago de un importe adicional sobre el exceso (€/kWh consumido en exceso)”.

Gas Natural se compromete a avisar al cliente de si va a sobrepasar la cifra contratada, y además le ofrecerá la posibilidad de cambiar de tarifa sin penalizaciones. Un detalle dentro de unas ofertas que a más de uno pueden parecerle algo engañosas, sobre todo por utilizar la palabra 'tarifa plana'.